Del art déco a IKEA: Fotos antiguas revelan cómo cambiaron las casas de los 20 a los 90
Un viaje por la historia de los hogares
Desde las tendencias de diseño de interiores de los años 20 hasta la llegada de los ordenadores domésticos en los años 90, el hogar familiar cambió rápidamente a lo largo del siglo XX.
Haz clic o desplázate para descubrir cómo eran nuestras casas en aquellas décadas…
Adaptado al español por Ana Niño, Redactora en español para loveMONEY.
Los años 20
En los años 20, mucha gente no tenía baños dentro de sus casas y los muebles todavía se fabricaban a mano, antes de que existieran los métodos de producción en masa. También fue el comienzo de la modernidad tal y como la entendemos hoy: el gusto por lo victoriano pronto quedó eclipsado por el art déco y por el deseo de un diseño más limpio en el hogar.
La electricidad también empezó a expandirse más rápidamente. En EE.UU., en 1920 solo el 35% de los hogares disponían de ella, cifra que subió a aproximadamente el 70% en 1929. En cambio, en España la electrificación fue mucho más lenta: la iluminación eléctrica se fue extendiendo gradualmente en áreas urbanas, y fue especialmente hacia mediados de los años 30 cuando ya cerca del 90% de la población llegó a disfrutar del servicio eléctrico
Años 20: La casa
Después de la Primera Guerra Mundial, se produjo un auge en la construcción de viviendas y los catálogos de diseño de interiores se convirtieron en una forma popular de elegir una casa nueva.
Los estilos coloniales con herencia europea eran muy populares en EE.UU. y solían incluir columnas, contraventanas y tejados a dos aguas en sus diseños. Entre ellos destacaban el colonial neerlandés (con sus característicos tejados de forma curva llamados gambrel), el neogriego (inspirado en templos clásicos con pórticos y columnas) y el colonial inglés (más sobrio, con simetría marcada y chimeneas prominentes).
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Años 20: El salón
Un salón cómodo era el corazón de cualquier plano de una casa moderna y, por lo general, tenía una chimenea como punto focal. En el diseño de interiores de los años 20 se utilizaban con frecuencia colores vivos: verdes, rojos, amarillos, azules y morados se mezclaban a menudo con libertad.
Con el auge del art déco, surgió un interés por la moda moderna, incluyendo estampados y patrones exóticos. Los suelos solían ser de madera o baldosas y se colocaban grandes alfombras de colores para aportar calidez y comodidad.
Años 20: La cocina
Dependiendo del nivel de riqueza de cada familia, en los años 20 se podía tener una cocina similar a esta.
Las cocinas equipadas aparecieron en 1926 y la mayoría de los espacios culinarios se organizaban con armarios, estanterías y una buena mesa de madera resistente. La comida se cocinaba en una estufa de leña o de aceite y se conservaba en una despensa, ya que la refrigeración eléctrica todavía no estaba extendida.
Años 20: El dormitorio
En los años 20, no era raro ver camas gemelas en el dormitorio de una pareja, aunque a veces se colocaban juntas.
En una época de bonanza económica, los dormitorios reflejaban el nuevo gusto por el lujo en el hogar: se incorporaban suntuosos muebles tapizados y elegantes conjuntos de mobiliario que marcaban tendencia.
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Años 20: El cuarto de baño
En los años 20 se produjo un cambio hacia una mayor higiene: la mayoría de la gente pasó de bañarse solo una vez por semana a asearse con más frecuencia. Los cuartos de baño cobraron mucha más importancia para los posibles propietarios de viviendas y los arquitectos empezaron a integrarlos en los planos de las nuevas casas. Seguían siendo más pequeños de lo que estamos acostumbrados hoy en día y las duchas eran casi desconocidas.
Se utilizaban azulejos, papel pintado y espejos con fines decorativos para mantener el lugar limpio y a prueba de salpicaduras, mientras que los apliques de pared alrededor del espejo sobre el lavabo solían servir también como tocador.
Los años 30
Los años 30 se asocian a menudo con el glamour, pero en realidad fueron una época de gran escasez para la mayoría de las familias americanas tras la caída de Wall Street en 1929, cuando la bolsa de Nueva York se desplomó y arrastró la economía mundial. Durante la Gran Depresión que siguió, más de 15 millones de estadounidenses en edad de trabajar se quedaron sin empleo y la economía de consumo se paralizó.
Eran tiempos difíciles, pero quienes podían permitírselo gastaban su dinero en las últimas tendencias de moda y decoración para el hogar. El marfil, el beige y los tonos metálicos cobraban protagonismo, mientras el modernismo se imponía con fuerza gracias a sus líneas limpias y formas geométricas que marcaron tendencia.
Años 30: La casa
En los años 30, el art déco dio paso al art moderne, y las curvas aerodinámicas se convirtieron en lo más moderno que se podía tener en casa. Fue también una década de intensa construcción de viviendas por parte de particulares con kits de bricolaje, mientras que los arquitectos daban rienda suelta a su creatividad para diseñar hogares elegantes que encarnaban el espíritu de la época.
El estuco era uno de los materiales favoritos, ya que proporcionaba una superficie lisa y un acabado nítido que resaltaba las formas geométricas. Las entradas para coches se hicieron cada vez más comunes a medida que más familias adquirían su propio automóvil, aunque seguía siendo un lujo.
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Años 30: El salón
En los años 30, los colores vivos y llamativos dieron paso a tonos más apagados, como el verde pálido, el beige y el rosa pastel.
El auge de la producción en masa trajo consigo materiales considerados futuristas en la época, como el cromo y el plástico, mientras que los muebles brillantes empezaron también a aparecer en los hogares. Los estampados geométricos, inspirados en influencias exóticas y a menudo descritas entonces como “orientales”, se utilizaron en telas y muebles tapizados.
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Años 30: La cocina
Como cada vez menos familias contaban con servicio doméstico y la mujer media pasaba más tiempo en la cocina, los diseñadores comenzaron a prestar mucha atención a este espacio, hasta entonces bastante descuidado. Al igual que muchos aspectos del diseño moderno, el concepto de cocina equipada se originó en el movimiento alemán de la Bauhaus y, en los años 30, se había convertido en un elemento imprescindible en cualquier casa nueva.
La obsesión de la época por las curvas también influyó en la forma de los armarios, con algunas encimeras redondeadas en los extremos para darles un aire de art déco. Los fregaderos y los primeros electrodomésticos se integraban con mayor precisión, y las encimeras mantenían la misma altura en toda su extensión, lo que marcaba una gran diferencia con respecto a las cocinas tradicionales.
Años 30: El cuarto de baño
El lujo era la clave en los cuartos de baño de los 30. Se utilizaban materiales como el mármol y el latón para crear un espacio de baño suntuoso. Las bañeras con patas quedaron, en su mayor parte, desterradas en favor de bañeras más aerodinámicas que se encajaban en las esquinas para aprovechar al máximo el espacio.
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Años 30: El dormitorio
El dormitorio se convirtió prácticamente en un tocador durante esta década marcada por el lujo. Las formas curvas se introdujeron en los muebles, la iluminación e incluso, en ocasiones, en las propias paredes.
Pero los años 30 también fueron una época en la que el movimiento arts and crafts seguía ejerciendo su influencia. Este movimiento, nacido en el Reino Unido a finales del siglo XIX como reacción contra la industrialización, defendía la artesanía y el uso de materiales de calidad. Gracias a él, maderas cálidas y nobles siguieron teniendo protagonismo en el hogar.
Los años 40
Los efectos de la Segunda Guerra Mundial se dejaron sentir profundamente en la vida cotidiana. En 1942, los fabricantes dejaron de producir muebles de metal, frigoríficos, aspiradoras y lavadoras para destinar esos recursos al esfuerzo bélico.
Sin embargo, también fue una época en la que muchas mujeres se incorporaron al mercado laboral, lo que contribuyó a que las actitudes de la sociedad comenzaran a modernizarse.
Años 40: La casa
Con la primera mitad de los años 40 marcada por la Segunda Guerra Mundial, la vivienda media distaba mucho de ser lujosa. “Aprovechar y arreglar” era el lema del momento y, con el racionamiento y la escasez aún generalizados a ambos lados del Atlántico, las casas seguían mostrando la influencia del estilo de la década anterior.
Cuando terminó la guerra y comenzó el gran programa de reconstrucción, la demanda de viviendas aumentó rápidamente y se construyeron muchas casas nuevas en las afueras de las ciudades, dando lugar a los modernos suburbios.
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Años 40: El salón
Con la guerra aún en marcha hasta 1945, los interiores de las casas en la primera mitad de la década seguían en gran medida anclados en los años 30. Las viviendas estaban llenas de estampados florales y muebles tradicionales de madera oscura.
En el salón, el entretenimiento consistía en escuchar la radio o el tocadiscos, mientras que la escasez de materiales obligaba a adaptar y reparar tanto la ropa como los muebles tapizados.
Años 40: La cocina
En los años 40, las cocinas eran pequeñas y sencillas en comparación con las que conocemos hoy. Los colores pastel y los armarios de dos tonos eran muy populares, junto con tonos más vivos, como este amarillo soleado.
A medida que más familias empezaron a tener electrodomésticos de mayor tamaño, como neveras con congelador, se diseñaron distribuciones más espaciosas para poder acomodarlos.
Años 40: El cuarto de baño
Con el énfasis en la higiene que aún perduraba desde el cambio de siglo, los sanitarios solían ser blancos. A menudo se utilizaban azulejos cuadrados para revestir las paredes alrededor de la bañera y el lavabo, mientras que la parte superior de la pared se pintaba.
El linóleo se convirtió en el nuevo y popular revestimiento para suelos en los años 40, y el clásico diseño de tablero de ajedrez en blanco y negro fue especialmente apreciado.
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Años 40: El dormitorio
En este dormitorio de los años 40 predominan los muebles de madera oscura de corte más tradicional. Aunque resultaban algo más austeros que el mobiliario de antes de la guerra, los estampados florales aportaban a la habitación un aire alegre y de vitalidad.
Los años 50
Quienes tuvieron la suerte de nacer en los años 50 formaron parte de la primera ola de baby boomers, una generación que creció en una sociedad próspera y en plena renovación. Durante esa década, los televisores se hicieron mucho más comunes en los hogares, aparecieron electrodomésticos que ahorraban trabajo en la cocina y abundaban los bienes de consumo.
Los hogares también experimentaron grandes cambios, con nuevos diseños de planta abierta y una marcada influencia estadounidense en todo el mundo: los suelos de damero, los muebles de formica y los colores vivos se hicieron especialmente populares.
Años 50: La casa
En los años 50, el panorama económico era mucho más optimista que en la década anterior. Fue una época de auge para la industria y para la capacidad de consumo de las familias, lo que impulsó grandes avances en diseño y gustos modernos.
La construcción de viviendas se alejó de los estilos tradicionales para adoptar un enfoque más modernista, con líneas angulares limpias, grandes ventanales y puertas correderas de cristal que integraban el exterior con el interior. Las fachadas de las casas de esta época tendían a ser muy poco ornamentadas, mientras que los espacios exteriores se volvieron más cuidados y pulidos.
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Años 50: El salón
En los años 50, la sala de estar era el lugar donde todos escuchaban música, veían la televisión, pasaban tiempo en familia y recibían a los invitados.
Por lo general, la paleta de colores consistía en tonos pastel, con matices más atrevidos incorporados en los accesorios, como el cojín rojo en zigzag que aparece en la imagen. En cuanto a la tapicería, estaban muy de moda las texturas pesadas en tonos marrones y verdes terrosos, mientras que los estampados recargados también eran habituales.
Años 50: La cocina
Esta cocina refleja todos los elementos esenciales del diseño de los años 50: colores pastel, encimeras de formica con bordes metálicos, electrodomésticos como tostadoras, batidoras eléctricas y una lavadora con ruedas que necesitaba vaciarse en el fregadero. De hecho, en 1955 entre el 80% y el 90% de los hogares estadounidenses ya tenían nevera o lavadora.
En España, la situación fue muy diferente: a fines de los 60, solo el 39% de los hogares contaba con lavadora y el 35% con nevera.
Por su parte, durante los 40 el linóleo se consolidó como revestimiento de suelos muy popular. En los años 50, los fabricantes comenzaron a reinventarlo con patrones más vistosos y brillantes para hacerlo menos funcional y más decorativo.
Años 50: El cuarto de baño
El rosa pálido, un tono muy popular para los cuartos de baño, se convirtió en un básico de los años 50.
Los sanitarios en colores pastel también se pusieron de moda en esta época, una tendencia que continuó hasta bien entrados los años 80. La coordinación cromática era imprescindible, mientras que los azulejos fáciles de limpiar empezaron a utilizarse en encimeras y tocadores de baño.
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Años 50: El dormitorio
Más próspera que la década anterior, en los años 50 se puso mayor énfasis en la comodidad. Los dormitorios se llenaron de color y lujo, con diseños atrevidos y estampados llamativos.
Las alfombras de pared a pared también surgieron como una nueva tendencia opulenta en esta época. Además, cada vez más hogares contaban con televisores, de modo que el entretenimiento estaba al alcance de los propietarios.
Los años 60
Después de 1963, la sociedad cambió drásticamente cuando las fuerzas culturales, políticas y económicas barrieron las rígidas normas de la década anterior. Los llamados “locos años 60” hicieron que los hogares y los interiores se llenaran de color y de muchas de las comodidades que reconocemos hoy en día.
Las mujeres comenzaron a incorporarse al mercado laboral de forma significativa, mientras que muchas personas se trasladaron a apartamentos y pisos en los nuevos edificios que se levantaban. El plástico, el PVC y la decoración con temática espacial estaban de moda, al igual que las mantas y alfombras procedentes de Marruecos e India.
Años 60: La casa
Las casas nuevas e innovadoras como esta se convirtieron en algo habitual en los años 60. Estos diseños tomaban prestados elementos de estilos tradicionales del pasado, pero incorporaban adiciones modernas y llamativas.
A medida que crecían los suburbios, el coche se volvió cada vez más necesario para la vida cotidiana, por lo que esta casa cuenta con un garaje doble integrado y una entrada de hormigón.
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Años 60: El salón
Los años 60 fueron una época de revolución y cambio cultural, algo que también se reflejó en un nuevo y vibrante estilo de interiorismo. Los hogares se llenaron de colores vivos y de la nueva obsesión por las alfombras de pelo largo, un símbolo de la estética psicodélica de la década.
Los muebles escandinavos modernos también estaban de moda e influyeron en la forma arquitectónica de muchos diseños de mobiliario.
Años 60: La cocina
Las cocinas de esta década solían tener armarios de líneas elegantes y sencillas, con encimeras laminadas o de formica, a menudo acompañadas de accesorios incorporados.
Se popularizaron también nuevos electrodomésticos de cocina pensados para invitados, como los hornos asadores y las cafeteras eléctricas.
Años 60: El cuarto de baño
Los colores llamativos siguieron marcando tendencia en los cuartos de baño de los años 60. Las duchas, al igual que las bañeras, se convirtieron en una opción cada vez más común para los propietarios de viviendas.
Fue también la época de las alfombras mullidas para el baño: normalmente se colocaba una delante de la bañera y el lavabo, y otra alrededor del inodoro. Muchos recordarán —con cariño o con repulsión— las fundas mullidas para las cajas de pañuelos.
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Años 60: El dormitorio
Los elegantes muebles de mediados de siglo se hicieron muy populares en los años 60, al igual que los toques de color que aportaban los cojines decorativos.
A medida que las casas crecían en tamaño, también lo hacía el lujo de los armarios empotrados. Los dormitorios solían contar con cómodas y armarios hechos a medida, perfectos para colgar minifaldas y pantalones de campana.
Los años 70
Además del pelo voluminoso y de los pantalones de campana todavía más exagerados, el hogar empezó a verse influido por los avances en electrónica: hornos microondas en la cocina e incluso algunas de las primeras consolas de videojuegos, como las de la marca Atari.
Entre los años 60 y 80 se construyeron muchas viviendas nuevas, lo que dio lugar a edificios modernos listos para decorar. Las televisiones en color emitían la primera ola de programas de bricolaje y el deseo de personalizar y redecorar la casa se convirtió en algo habitual.
The 1970s house
Las casas construidas en los años 70 suelen tener mala reputación, ¡pero en realidad tenían mucho que ofrecer! Las habitaciones amplias, las grandes ventanas y el abundante espacio exterior las convertían en estupendas viviendas familiares, aunque algunos de los detalles decorativos hoy se consideran auténticos desastres de diseño.
Muy pocos techos se libraron del acabado de gotelé en relieve conocido como Artex (o “palomitas de maíz”), que en algunos casos contenía amianto —un material que después se descubrió nocivo para la salud—. También los revestimientos de pared estaban entonces muy de moda.
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Años 70: El salón
El naranja, el marrón, el amarillo y el verde aguacate fueron los colores de moda en los años 70, y el cromo también volvió con fuerza, lo que hacía que esta estancia resultara muy chic para la época.
Las chimeneas de ladrillo visto, los paneles de madera, los muebles de mimbre y las alfombras de pelo largo en colores vivos también se convirtieron en tendencias destacadas de aquellos años.
Años 70: La cocina
Los armarios de cocina laminados y las encimeras de formica eran un elemento básico en las cocinas de los años 70. Este espacio luminoso presenta una combinación de colores soleados: dorado, marrón y blanco. Los estampados atrevidos, especialmente en los azulejos de las paredes, estaban muy de moda.
El amplio espacio de almacenamiento, junto con los últimos electrodomésticos —incluidos los primeros lavavajillas domésticos—, se convirtieron en la nueva norma en el corazón del hogar.
Años 70: El cuarto de baño
El clásico cuarto de baño en color aguacate fue un elemento muy apreciado durante esa década. Aquí se combina con azulejos verdes y blancos y una alfombra verde, aunque los azulejos de cerámica también eran una opción habitual para el suelo del baño en esa época.
Una funda mullida para la tapa del inodoro también habría sido un elemento frecuente, aunque de gusto más que cuestionable.
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Años 70: El dormitorio
Los tonos melocotón y coral se consideraban glamurosos en los años 70, como muestra este lujoso dormitorio. Aunque la paleta de colores era limitada, el papel pintado con motivos atrevidos y la viveza cromática encajaban perfectamente con la época y anticipaban la opulencia que marcaría los años 80.
Los años 80
Para muchos occidentales, los años 80 fueron una época de creciente prosperidad. Con el declive de la Guerra Fría, la amenaza de un conflicto nuclear se percibía como algo lejano, el capitalismo estaba en auge, los tipos de interés bajaron, la confianza era alta y las economías florecían.
Los precios de la vivienda se dispararon, pero también los salarios, lo que permitió a muchas familias construir casas más grandes y mejores que nunca.
Años 80: La casa
La demanda de viviendas creció y en los suburbios surgieron las llamadas “McMansions”. También conocidas como “casas ejecutivas”, eran viviendas de estilo neoecléctico, es decir, construcciones que mezclaban de forma llamativa elementos de distintos estilos históricos con materiales modernos. Se producían en masa y estaban dirigidas a la clase media alta en plena expansión. Normalmente se levantaban justo en los límites de sus terrenos y contaban con amplios garajes o entradas para dos o más coches.
La peculiar arquitectura posmoderna también floreció en esta época, como reacción contra la austeridad y la formalidad de décadas anteriores.
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Años 80: La cocina
Las combinaciones de colores rojo y negro estaban muy de moda en los años 80 y eran las favoritas de los yuppies —esos jóvenes profesionales en ascenso que trabajaban en empleos dinámicos en la ciudad—.
Otro estilo de cocina muy popular en los 80 era el de las cocinas rústicas. A menudo demasiado recargadas, con cortinas de cocina rematadas con volantes de algodón estampado brillante (llamadas chintz), estos espacios acogedores encarnaban una estética tranquila, acomodada y saludable. Los armarios de estilo Shaker —caracterizados por sus líneas simples, funcionalidad y ausencia de adornos, creados por la comunidad religiosa estadounidense del mismo nombre—, una gran mesa de pino fregada, platos decorativos y flores secas eran elementos imprescindibles.
Años 80: El salón
En consonancia con la estética rústica, los tonos neutros suaves y los colores pastel se convirtieron en un antídoto popular frente a los colores llamativos y los bordes afilados de otras tendencias decorativas de los 80.
Estos tonos apagados ayudaban a crear espacios serenos, aunque los muebles tapizados no se libraban de la invasión de los estampados “divertidos” propios de la década, como este.
Años 80: El salón
Las líneas atrevidas y marcadas, junto con las formas geométricas, estaban a la orden del día en los elegantes apartamentos de esta nueva generación adinerada.
El cuero y el cromo eran materiales muy populares, y la gente presumía con orgullo de su riqueza mostrando los últimos sistemas de entretenimiento doméstico, además de muebles caros como los sillones Eames, diseñados por Charles y Ray Eames y convertidos en iconos del diseño moderno.
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Años 80: El cuarto de baño
Los años 80 fueron una época de gran glamour, marcada por el pelo voluminoso, las joyas grandes y la obsesión por todo lo chapado en oro. Ni siquiera la habitación más pequeña de la casa escapaba a esta transformación glamurosa.
El mármol, las cortinas con volantes y el dorado brillante (o, más probablemente, el latón) eran elementos esenciales en los baños de quienes seguían series de televisión como Dallas o Dinastía, o admiraban a un joven magnate inmobiliario llamado Donald J. Trump.
Años 80: El dormitorio
El estilo de diseño Memphis definió los años 80 como ningún otro. Nacido en Italia en 1981 de la mano del diseñador Ettore Sottsass y su grupo Memphis-Milano, fue una reacción contra la seriedad del diseño modernista. Se caracterizaba por colores neón, formas geométricas atrevidas, superficies plásticas y patrones llamativos.
Inspirado en el art déco y el pop art, el Memphis fue descrito como “una boda precipitada entre la Bauhaus y Fisher-Price”. Su carácter irreverente lo convirtió en un icono de la cultura juvenil: pocas habitaciones de adolescentes escaparon a su influencia durante la década.
Los años 90
Aunque los años 90 fueron una montaña rusa en lo económico, lo que tuvo un gran impacto en las viviendas, se recuerda sobre todo como el periodo en el que muchos dieron la bienvenida a los primeros ordenadores personales en sus hogares.
Torpes, voluminosos y nada atractivos, estos primeros ordenadores se instalaban normalmente sobre una mesa en el salón, donde toda la familia se reunía para soportar el chirrido de la conexión a Internet por módem, enviar un correo electrónico a través de Infovía o entretenerse con Clip Art y juegos clásicos como el Buscaminas. Pero ¿cómo eran nuestros hogares?
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Años 90: La casa
En EE.UU., la recesión de principios de los 90 frenó la construcción de viviendas, pero el auge inmobiliario que llegó a finales de la década y principios de los 2000 dio lugar a la aparición de numerosos barrios residenciales.
Las casas de estilo colonial renacentista se hicieron muy populares, con fachadas de ladrillo rojo que tuvieron su eco también en Europa. A un ritmo vertiginoso se levantaron urbanizaciones residenciales llenas de casas casi idénticas, como esta.
Años 90: La cocina
Aunque las cocinas rústicas seguían siendo populares, empezaron a dejar atrás su estilo recargado y a adoptar líneas más limpias. Las encimeras de granito también estaban muy en auge.
El beige se puso de moda: a menudo denominado estilo toscano, este color se utilizaba en todas partes, desde el revestimiento exterior hasta los armarios de cocina.
Años 90: El salón
IKEA se fundó en Suecia en 1943, pero fue en los años 90 cuando se consolidó a lo grande. Apenas había un salón sin muebles de pino claro o fresno negro, y parecía que todo el mundo tenía los mismos jarrones elegantes y candelabros repartidos por la casa.
El minimalismo reinaba, junto con muebles de estilo vagamente industrial con ruedas. Las paletas de colores azul, blanco y plateado eran muy populares, aunque se suavizaban con pino, toques de ratán, velas de marfil y algún que otro cojín brillante.
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Años 90: El cuarto de baño
A mediados y finales de los 90, los accesorios de baño de latón fueron sustituidos por cromo pulido. Las duchas se preferían cada vez más a las bañeras, pero todos los accesorios debían tener un diseño elegante y sencillo, en un blanco brillante.
Las paletas de colores neutros y los tonos aguamarina relajantes, como el verde azulado, reflejaban el deseo de crear un ambiente tranquilo, casi como el de un spa, en el cuarto de baño.
Años 90: El dormitorio
Inexplicablemente, los dormitorios en tonos morados fueron muy populares durante esta década. Si no tenías varias paredes pintadas en malva y lila, acompañadas de cortinas vaporosas, láminas inspiradoras y un buen conjunto de cama y mesita de noche de IKEA —que llegó a España en 1996—, ¿realmente viviste los años 90?
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