Estas increíbles fotografías revelan el lamentable estado de algunas de las mansiones olvidadas del mundo, que en su día fueron de las más veneradas.
Abandonados y dejados a su suerte, los grandiosos pasillos de estas propiedades permanecen inquietantemente silenciosos. La madre naturaleza va recuperando rápidamente el espacio que en su día fue suyo.
Acompáñanos en este recorrido por estos tesoros desgastados por el tiempo y descubre las fascinantes historias que se esconden tras sus muros…
Adaptado al español por Alba Mora Antoja, Redactora en Español para loveMONEY.
Enclavada en la espesura de Palatka, Florida, esta casa de madera fue en su día la residencia de verano de James Ross Mellon, un magnate de las finanzas y miembro de una de las dinastías más ricas de Estados Unidos de los siglos XIX y XX.
El padre de Mellon, el inmigrante irlandés Thomas Mellon, dejó su considerable fortuna bancaria e inmobiliaria a sus hijos tras su muerte en 1908.
Aunque James y su esposa Rachel vivían en Pensilvania, solían retirarse al clima tropical de Florida durante los meses de invierno y, finalmente, construyeron esta propiedad de 557 metros cuadrados como su base en el Estado del Sol.
El fotógrafo Leland Kent, de Abandoned Southeast, capturó la casa en un lamentable estado de abandono en 2019.
En este salón descolorido, los destellos de la antigua grandeza del espacio quedan eclipsados por su estado de decadencia. El yeso desconchado y los escombros cubren el suelo, dejando al descubierto partes de la estructura.
Pero si miras con atención, verás varios tesoros de la época que han resistido los años de abandono. Enmarcada por paneles de madera, la que fuera la chimenea sigue conservando un hermoso marco de azulejos azul oscuro.
Rachel falleció en 1919, pero según se dice, James siguió visitando la propiedad de Palatka hasta su muerte en 1934. La casa pasó por manos de varios propietarios en los años siguientes, pero parece que no ha sido habitada durante décadas. De hecho, un calendario con las esquinas dobladas que se encontró en la casa tenía fecha de enero de 1970.
Los recuerdos de una sucesión de ocupantes ofrecen una ventana a las vidas que una vez llamaron hogar a esta residencia abandonada. En la chimenea, se exhiben obras de arte enmarcadas, junto con radios antiguas y un piano en miniatura para niños.
En otra parte, Kent descubrió un piano de cola ornamentado en el salón, lo que indica las inclinaciones musicales de un antiguo residente.
Según la revista Forbes, la dinastía Mellon sigue teniendo un patrimonio aproximado de 14.100 millones de dólares (12.900 millones de euros) en el momento de escribir este artículo, lo que la mantiene como una de las familias más ricas de Estados Unidos.
A pesar de los orígenes acaudalados de la casa, la mansión Mellon sigue languideciendo, y su deterioro se ve sin duda agravado por el clima húmedo de Florida. Su hermosa arquitectura y sus encantadoras antigüedades hablan de un pasado rico y colorido, pero el futuro parece sombrío para esta casa familiar olvidada.
Viajemos ahora hasta la costa de Inglaterra...
Situada en la isla de Wight, frente a la costa sur de Inglaterra, esta propiedad palaciega tiene unos orígenes bastante más humildes de lo que su fachada de piedra podría sugerir. Según los registros de Historic England, el lugar fue ocupado por primera vez por un monasterio ya en 1100, antes de que una mansión isabelina ocupara su lugar en el siglo XVI.
La majestuosa estructura que vemos hoy en día fue construida a principios del siglo XVIII por Sir Robert Worsley, cuarto baronet, político inglés y jefe de una de las dinastías más influyentes de la época en la isla de Wight.
La Appuldurcombe House, un llamativo ejemplo de arquitectura barroca inglesa, fue la residencia privada más grande de la isla tras su construcción. Su grandeza se aprecia claramente en esta imagen del interior parcialmente reconstruido, que cuenta con columnas jónicas rematadas por frisos de yeso ornamentados.
Es evidente que se invirtió una cantidad desmesurada de dinero en la finca. Los extensos terrenos fueron ajardinados a finales del siglo XVIII por nada menos que Capability Brown, el famoso jardinero y arquitecto paisajista británico.
Cuando Sir Robert Worsley falleció en 1747, la finca pasó a manos de Sir Richard Worsley, séptimo baronet, antes de pasar a ser propiedad de los condes de Yarborough. El segundo conde vendió la residencia familiar en 1855, poniendo fin a su uso como propiedad residencial.
La Appuldurcombe House se reinventó varias veces tras su venta: se convirtió en un hotel, una universidad para jóvenes caballeros y un monasterio para monjes benedictinos. Lamentablemente, quedó vacía desde 1909, salvo por su uso como alojamiento temporal para las tropas durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
Los años de la guerra no fueron benévolos con la mansión, que quedó reducida a una sombra de lo que fue tras un bombardeo catastrófico en 1943. Se propuso su demolición, pero afortunadamente la casa se salvó de la bola de demolición y desde 1953 está bajo la tutela del Secretario de Estado del Reino Unido.
A medida que el estado de la estructura se deterioraba, se retiraron los elementos y accesorios interiores para su conservación. Aunque la mansión es una ruina, su gran fachada ha sido restaurada con delicadeza y algunas zonas de su arquitectura interior están empezando a recuperarse.
A pesar de su estado ruinoso, su pasado sigue siendo palpable y la estructura abandonada se erige como un monumento a más de 300 años de historia. Abierta al público, cualquiera puede ahora admirar los restos de este tesoro desvanecido.
Esta mansión abandonada de un multimillonario fue en su día el hogar del empresario Genshiro Kawamoto. Tras su detención por evasión fiscal en 2013, la decadente vivienda quedó desierta. Tras años de abandono, el paso del tiempo ha dejado huella en su lujoso interior. Kawamoto fue condenado posteriormente a cuatro años de cárcel en 2018.
Filmada por el explorador urbano Steve Ronin, la ornamentada escalera, que en su día estuvo revestida de una lujosa alfombra roja, ahora está llena de escombros y basura abandonada.
¿Te gusta este contenido? Haz clic en ‘Me gusta’ arriba a la izquierda y en ‘Seguir’ para descubrir más historias como esta en loveMONEY.
Entre los descubrimientos de Ronin, se encontraba la extensa colección de arte de Kawamoto. Estatuas de mármol y piedra adornan las polvorientas salas de estar, mientras que una serie de extravagantes candelabros de oro cuelgan innecesariamente del techo.
El lujoso comedor, que en su día acogió elaboradas cenas, ahora yace sin vida.
Una cosa que no ha cambiado con el tiempo es la vista. Situadas en un acantilado con vistas al mar, las amplias ventanas enmarcan unas impresionantes panorámicas de la costa.
En el interior, un sofá raído y una mesa de centro desgastada ofrecen una decoración escasa, junto con unas cuantas estatuas inquietantes repartidas por el suelo de damero sucio.
El dormitorio, que en su día fue la habitación más lujosa de la mansión, está inundado de una grandeza descolorida, desde las paredes revestidas de mármol hasta el colchón desnudo elevado sobre una plataforma con moqueta roja.
Las lámparas de araña yacen abandonadas en los escalones, junto con zapatos y montones de ropa. Nos preguntamos qué le depara el futuro a este lamentable espacio.
Situada en el norte de Londres, la acomodada Bishops Avenue alberga algunas de las propiedades más caras de la capital. Sin embargo, gran parte de los inmuebles de esta zona están inquietantemente abandonados.
Capturada por los exploradores urbanos Beyond The Point, esta mansión abandonada carece de vida y está rodeada de hierba crecida y maleza insidiosa.
Abandonadas a su suerte, muchas de las casas de Billionaires' Row son propiedad de inversores extranjeros que dejan las propiedades deshabitadas, mientras que unas 20 mansiones están visiblemente abandonadas.
Lo que en su día fue un gran vestíbulo con una amplia escalera doble, el abandono ha reducido este pasillo a paredes húmedas y techos derruidos, dejando el interior expuesto a la intemperie.
¿Quieres ver algunas de las zonas más intactas de la propiedad?
Sin embargo, no todos los espacios están deteriorados, ya que muchos de los interiores abandonados parecen milagrosamente congelados en el tiempo.
Este anticuado invernadero es un auténtico túnel del tiempo, con el equipo de música antiguo y el teléfono de cable cuadrado sobre la mesa consola que ofrecen un nostálgico recuerdo de antaño.
Entre los dos sillones, una pila de revistas muy manoseadas yace abandonada en el suelo, anticipando el regreso de los propietarios.
Dentro de la caseta de la piscina, los cables cuelgan precariamente del techo y los escombros y la suciedad cubren el suelo de la piscina vacía.
De ser el código postal más lujoso de Londres a una calle abandonada en decadencia, Billionaires' Row está ahora muy lejos de sus glamurosos días de gloria.
Con una entrada flanqueada por enormes tikis de piedra, esta extravagante casa de inspiración polinesia, fotografiada por Leland Kent en 2017, causó una gran primera impresión.
Situada en una colina de Chattanooga, Tennessee, esta opulenta casa fue construida en 1972. Sin embargo, en los últimos años ha experimentado un cambio drástico en su suerte. Llena de escombros y muebles desechados, esta mansión abandonada era una sombra de su antigua grandeza.
Diseñada pensando en el entretenimiento, esta extravagante casa, que cuenta con tres dormitorios y cuatro baños, fue idea del empresario y propietario de un club, Billy Hull.
En el interior, una de las salas de estar contaba con una barra con encimera de mármol y revestimiento de piedra artificial que había visto días mejores. Mientras tanto, la desgastada moqueta roja estaba llena de cristales rotos y recuerdos abandonados.
Sin embargo, la pieza más destacada de esta propiedad de 520 metros cuadrados era sin duda la amplia sala abovedada con piscina situada en el centro de la casa. Aunque estaba en ruinas, el espacio de doble altura seguía siendo impresionante. Es fácil imaginar a una multitud de invitados elegantemente vestidos reunidos alrededor de la piscina.
La gran piscina seguía intacta cuando Kent visitó la propiedad, pero se había convertido en un vertedero de muebles rotos y en un patio de recreo para vándalos.
¿Cómo se llegó a esta deplorable situación?
Detrás del esplendor y el glamour del apogeo de la casa se esconde una historia más oscura. Esta insólita propiedad fue abandonada solo un año después de su finalización, tras la condena de Hull como cómplice de asesinato. Posteriormente, la casa cayó en mal estado, antes de ser embargada por la ciudad en 2017 y reducida a escombros.
Con sus ornamentados frontones de piedra y balcones de hierro forjado, este elegante castillo del departamento de Haut-Rhin, en el este de Francia, ofrece una vista espectacular.
A pesar del jardín cubierto de maleza y las ventanas rotas, el castillo Burrus, también conocido como Château Lumiere, sigue siendo innegablemente encantador, aunque su grandiosa fachada esconde una historia fascinante pero oscura.
Construida para el magnate del tabaco Jules Burrus en 1900, la casa pasó a manos de su hijo, Marcel, quien mantuvo la propiedad hasta la Primera Guerra Mundial.
Se cree que el magnífico castillo fue tomado por el ejército alemán en represalia por la negativa de Marcel Burrus a suministrar cigarrillos gratis a sus tropas.
Burrus huyó de Alsacia y regresó a la finca familiar después de la guerra, aunque la propiedad fue requisada una vez más durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se convirtió en un centro de entrenamiento de las SS.
En la planta superior, la galería está rodeada por intrincadas balaustradas de hierro forjado que enmarcan el vestíbulo de entrada, que aún conserva una larga alfombra roja descolorida para dar la bienvenida a los invitados.
Pocos restos quedan ahora del accidentado pasado del castillo. Flanqueada por columnas de mármol rojo, esta exquisita ventana salediza es palaciega, mientras que el techo con cornisa sigue estando notablemente intacto.
Aunque el espacio ha sufrido el abandono, la grandiosa y etérea sala sigue siendo tan imponente hoy como lo era hace décadas.
A finales del siglo XX, el castillo fue adquirido por una orden religiosa y luego vendido y abandonado a principios de la década de 1990.
En toda la desolada casa, varios elementos de época piden a gritos una restauración. Basta con ver el impresionante suelo de ajedrez y el lavabo doble de estilo Regency.
Poco se sabe sobre el destino de esta joya arquitectónica, aunque sería una pena ver cómo se derrumba esta exquisita finca.
¿Te ha gustado? Haz clic en ‘Me gusta’ arriba a la izquierda y en ‘Seguir’ para descubrir más historias como esta en loveMONEY.